venres, 24 de xaneiro de 2020

Peter Proksch: O eremita (2006)

Asurnasirpal II describe os xardíns de palacio en Nimrud (883-859 a.C.)


 Reguei os prados do Tigris e plantei perto hortos con diversas árbores froiteiras. Plantei sementes e plantas que atopara nos países através dos cales marchara, e nas terras altas que atravesei: piñeiros de diferentes clases, cipreses e xuníperos de diferentes clases, amendoeiras, datileiras, ébano, buxo, oliveira, carballo, tamarisco, nogueira e terebinto, freixo, abeto, milgranda, pereira, marmelo, figueira e vide... a auga da canal cae ao xardín desde enriba; o arrecendo impregna os camiños, regatos tan numerosos como estrelas hai no ceo corren polo pracenteiro xardín. Coma un esquiu, recollo a froita no xardín das delicias...

domingo, 19 de xaneiro de 2020

mércores, 15 de xaneiro de 2020

 A Lence le tocaba decidir, y sin apelación, lo que era memorable o no, lo que pasaba a los anales mindonienses o se dejaba al vendaval. Le preguntaba a José María de la Fuente: "¿E meterei a Alvarito Cunqueiro entre os fillos ilustres de Mondoñedo?"

Esto lo trajo muy preocupado algún tiempo, pero yo ya estaba en su Guía de la Muy Noble, Leal y Fiel Ciudad de Mondoñedo, porque con un hermano de José María, Edmundo de la Fuente, le había ayudado una noche a medir el perímetro de la urbe, siguiendo las rondas y por donde iría la cerca que mandó construír D. Martín el Calígrafo. Al día siguiente me gritaba Lence desde la ventana de su casa: "Xa escribín o capítulo da Guía coas medidas! Xa pasaches á Historia!".

Tenía un sentido heroico de la lealtad mindoniense. Tengo para mí que cuando suponía que alguien no dedicaba a Mondoñedo los vítores que él consideraba el mínimo cortés, acariciaba en su armario aquellos sables que tenía de guerrilleros de la Inbdependencia o del Rey Legítimo, que teminaron sus días siendo canónigos y racioneros en nuestra Catedral, y pasaban por su corazón ventoleras de pasos honrosos de la antañona y estrepitosa caballería. Salía de sus casillas áspero y ciego, y no se paraba en barras.
José de Cora: "Lence-Santar, el cruzado del honor mindoniense", El Progreso (14.01.2020)

martes, 14 de xaneiro de 2020


 Solamente dos veces habían salido bien fotografiadas sus barbas: una en Santiago de Compostela por un tal Almeida, que creo tenía su salón en Bautizados, y otra en Ribadeo. [...]

Mandaba a El Progreso de Lugo noticias urgentes que decían: "Ha llegado prematuramente la primavera. En la plaza ya se vendieron los primeros guisantes, y en el huerto de quien esto escribe han florecido unas hermosas clavelinas..."
José de Cora: "Lence-Santar, el cruzado del honor mindoniense", El Progreso (14.01.2020)

domingo, 12 de xaneiro de 2020

Cunqueiro: El año del cometa



Ella quería tocar a Jorge y enamorarse de él, pero el paladín ya se había marchado, galopando, a su selva de Capadocia.

Ya que no pudo tocar a Jorge, se enamoró, dolorida, de su ausencia, para ella representada por el eco del galopar de un caballo a mediodía.
 

Cortesía de w.c.


 

martes, 17 de decembro de 2019

N.Y.: Photo policière

Cette photo me fascine, c'est une photo policière de scène de crime à NY dans les années 1950. On dirait que le photographe était plus intéressé par la télé que par le cadavre.


venres, 13 de decembro de 2019

De perfumes y especias

¿Habría canela en Lugo en el mil doscientos y pico? Seguro que sí, traída por un genovés o un paisano, y pesada tan cuidadosamente como el oro. 

Habría gengibre, regaliz, lirio seco de Siena, aguarrosa morisca, lavanda de Grecia, sal de flor de Francia… 

¿Con qué se perfumaba Inés Cuello de Garza? Beatriz le Bel Cavaller se perfumaba con menta, y Cristina de Pisán mientras decía aquello tan deliciosamente triste de “le temps s’enva!”, sumergía las manos en jazmines marchitos. Doña Endrina olía a naranjas y Melibea a membrillo. En las ferias luguesas se venderían todos los perfumes, como en Medina de Campo, en Rocamador o en Tilsit. Pero la moza tendría que escoger uno solo, y delicado. El que venía a ella era un trovador, el alma de un mirlo. 

Ya estaría en la Puerta del Carmen, la puerta del camino francés, ya se sentía, por cómo se movía el aire, que le latía el corazón apresuradamente. Lirio seco de Siena es un perfume para otoño. Al trovador, entrando por puertas, le llegaría el cálido aroma de ondas suaves, y reconocería en él la dulce amante, la saudade toda de amor. 

¿Para qué vino, si no, a Lugo, enamorado?

 Álvaro Cunqueiro: "Domingo das Mozas", in O reino da chuvia (p.384)

A música calada, a soedade sonora