venres, 26 de maio de 2023
sábado, 25 de marzo de 2023
sábado, 18 de febreiro de 2023
Salmo
" Suba mi oración como incienso en tu presencia, el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde"
(Sal. 141,2)
domingo, 29 de xaneiro de 2023
martes, 10 de xaneiro de 2023
xoves, 21 de xullo de 2022
xoves, 31 de marzo de 2022
luns, 21 de marzo de 2022
A. del Castillo Saavedra: José vendido por sus hermanos
Gén. 37, 18-20
venres, 25 de febreiro de 2022
mércores, 27 de outubro de 2021
luns, 18 de outubro de 2021
martes, 17 de agosto de 2021
venres, 28 de maio de 2021
xoves, 25 de marzo de 2021
Michelangelo Buonarroti: La Punizione di Aman
domingo, 27 de decembro de 2020
mércores, 23 de setembro de 2020
San Zacarías
Los deberes en el Templo de Jerusalén se alternaban entre cada una de las líneas familiares descendientes de los designados por el rey David (Crónicas 24:1-19).1 Lucas dice que, durante la semana en la que debía servir en el templo, a Zacarías le correspondía realizar la ofrenda del incienso (Lucas 1:8-11).
El Evangelio de Lucas dice que, mientras Zacarías se encontraba en el altar, se le apareció un ángel que le anunció que su esposa daría a luz a un hijo, al que debería llamar Juan, y que este hijo sería seguidor de Dios.(Lucas 1:12-17) Zacarías mencionó la avanzada edad de su mujer y le preguntó incrédulo al ángel por una señal que le garantizase la profecía. En respuesta, el ángel se identificó como Gabriel, y dijo que había sido enviado especialmente por Dios para hacer su anuncio, y añadió que a causa de su duda quedaría mudo hasta el día en que se cumpliera la profecía. En consecuencia, cuando salió del templo fue incapaz de pronunciar su bendición a los feligreses que había en los patios exteriores del templo (Lucas 1:18-29).
Tras regresar a su casa, en Hebrón, su esposa Isabel quedó encinta. Después que Isabel completase su quinto mes de embarazo, su pariente María fue visitada por el mismo ángel, Gabriel. María fue cubierta por el espíritu santo y, aunque seguía siendo virgen, quedó embarazada de Jesús. Entonces, María se fue a visitar a su pariente Isabel, porque el ángel le había dicho que ella estaba en su sexto mes de embarazo. María regresó a su hogar tres meses después (Lucas 1:23-45 y Lucas 1:56).
Isabel dio a luz y, al octavo día, llevaron al bebé a ser circuncidado, tal y como exigían las normas religiosas. Sus vecinos y parientes habían asumido que el hijo se llamaría como su padre, siguiendo la costumbre. Isabel, no obstante, insistió en que su nombre fuera Juan, por lo que la familia preguntó a su marido. Entonces, Zacarías escribió en una tabla "Su nombre es Juan" y, a continuación, recuperó el habla y bendijo "al Señor Dios de Israel" con una profecía conocida por algunos como Benedictus (Lucas 1:57-79). El hijo creció y "fortaleció su espíritu", pero se retiró a los desiertos de Judea hasta que asumió su ministerio religioso, ganándose el nombre de Juan el Bautista (Lucas 1:80, Lucas 3:2-3 y Mateo 3:1).


























