xoves, 28 de marzo de 2019

Máquinas de coser diabólicas



 Muchos médicos del siglo XIX estaban convencidos de que las máquinas de coser, especialmente las de doble pedal, eran artilugios diabólicos, que fomentaban la masturbación femenina. 
El pedal iba conectado a la base de la máquina de coser mediante un palo, que accionaba una rueda. Al mover el pedal arriba y abajo, el palo subía y bajaba, y hacía girar la rueda; así, según la velocidad con que la mujer accionara el pedal, podía variar la velocidad a la que cosía. 
Y, evidentemente, también la velocidad del orgasmo.

Francesca Serra: Las buenas chicas no leen novelas


venres, 22 de marzo de 2019

Pierre Boegly: Venecia. Palazzo Morosini Sagredo

A Roldana: Imaxe de Santa Clara

Durante sus primeros años de actividad en la corte, Luisa Roldán talló su segunda imagen de vestir femenina confirmada, una Santa Clara para el convento de las clarisas de Mula, en Murcia. La imagen está actualmente perdida, y se conoce por una fotografía de 1927.

Famosa foto de Robert Capa

 Ex-soldados republicanos españois escoltados por un xendarme francés marchan do campo de concentración de Argelès a Le Barcarès, en marzo de 1939. O home que vai no centro dos de adiante non é outro que Fransesc Boix, o chamado fotógrafo de Mauthausen, que leva unha caixa das súas fotos só atopadas en 2013.

xoves, 14 de marzo de 2019

Olaia Cociña: Tritón


Nada do que eu teño che podería servir
para abrir as contras do teu corpo húmido,
xa reverdecido.

es o meu suave tritón.

da túa pel extráese a suavidade do musgo
as tús costelas anuncian
a silenciosa calma do balor que envolve os cantos rodados
dos regueiros da aldea
e asustado por un escuro florecemento dentro de ti
encólleste en pregarias desesperadas a ese deus da chuvia
que non ten máis nome
que os teus propios bronquios convertidos en humus
e os teus ollos debuxando a elipse borrosa
dos insectos que ao solpor devorarás.

sábado, 9 de marzo de 2019

Lorca en Asquerosa

 

García Carrillo  insistía en que Lorca siemre contaba que, cuando era un crío en la Vega de Granada, jabía "jugado" con todos sus compañeros. <<Mira, Pepe -decía-, cuando yo era así de pequeño, ya se la había meneado a todos ellos>>. <<Yo he estado con todos los chicos de Asquerosa>>, aseguraba. Y sigue contando Carrillo: "Adoraba a los campesinos y en especial a los catetos; le gustaban sucios y sudorosos. Cuando volvía a Granada desde Madrid le encantaba pasarlo bien, y nosotros teníamos que decirle que anduviese con cuidado, que él se podía largar pero nosotros no, y que nos comprometía. Se sabía en toda Granada que era maricón perdido; pero la gente lo aceptaba porque él se imponía con su personalidad. Vivía con una tremenda intensidad, como si supiera que le quedaba poco tiempo. Yo diría que tenía un apego casi histérico a la vida".
Ian Gibson: Lorca y el mundo gay (p.324-325)

El reino de Badascián



Las entradas de este reino son pasos muy estrechos, penosos, abruptos y, muchas, plazas fuertes. Por eso no temen que nadie pueda entrar para hacerles daño. Sus ciudades y aldeas están en las montañas, en lugares muy fuertes.
En lo alto hay grandes llanuras con árboles y hierba, potentes manantiales, y muy claros, que corren hacia el pie de los montes sobre rocas, como ríos. En estos manantiales se encuentran truchas y otros muchos peces de carne delicada
.
Marco Polo: Libro de las maravillas 

 

martes, 5 de marzo de 2019

Balthus no Thyssen

Juan Olives: Sargadelos es la joya de las antigüedades de Galicia

Sin duda es en la tercera [época de Sargadelos] cuando se hacen las mejores piezas, gracias a traer técnicos ingleses. Son las de mayor calidad y las más bellas. Esta época coincide con la expansión de la fábrica, hay un aumento muy considerable de la producción y hay mucha más variedad. Es cuando sale la serie Chinesca, la serie Cuba, la del Quijote. Quizá estas son las tres series más especiales. Yo hasta fui a Cuba a buscar, pero no encontré nada. En la cuarta época se mantienen los moldes y las marcas de la tercera y se siguen fabricando la mayoría de estas piezas, hasta que la fábrica cierra definitivamente en 1875 por falta de recursos, la mala gerencia y la marcha de los técnicos extranjeros. Y desde entonces quedó todo en el olvido hasta que el pintor ferrolano Felipe Bello Piñeiro lleva a cabo en 1922 una catalogación sistemática y difunde la loza de Sargadelos. Isaac Díaz Pardo recoge el guante y funda el Sargadelos moderno, que empieza con la fábrica de Cerámicas del Castro y sigue con la de Sargadelos. Díaz Pardo rehabilita instalaciones antiguas y recupera la historia y la documentación. [...]
La pieza más barata es un platito, unos 50 euros. La más cara de la que tuve referencia es una vajilla de varios millones de pesetas. Una vajilla de unas cien piezas puede llegar a costar 30.000 euros. Si la decoración es en negro, el precio puede bajar bastante. También se devalúan ni no tienen marca en el reverso y hay coleccionistas que no las quieren porque a veces pueden confundirse con las de Pickman o con otras inglesas y españolas. Las más caras son las violeta y azul cobalto. Depende también del dibujo. La serie Góndola es la más habitual, es de la que hay más producción. La Góndola, la Chinesca y la Habana con las más buscadas. Pero cuando te ofrecen una vajilla, es la que te toque, no puedes escoger.
[...]Pero me da mucha pena vender. El coleccionismo arruina y es como una enfermedad que tienes que tratar de controlar. ¡Y lo que duele dejar de comprar una pieza que te ofrecen! Y te persigue la duda de si estará todavía la semana siguiente. O cuando compras caro porque dejaste pasar la oportunidad de comprar barato. Es que Sargadelos es la joya de las antigüedades en Galicia y todos los anticuarios intentamos tener sargadelos.
-¿Restaurar o dejar roto?
-En mi opinión, dejarlo roto. Cada pieza tiene su historia, son muy antiguas y no pueden estar nuevas. La restauración es cara y tiene que hacerla un buen técnico.
-¿Y las grapas de hierro que se ponían antiguamente?
-Me encantan, yo no las quitaría.
Entrevista completa en La opinión, aquí

venres, 1 de marzo de 2019

Antonio Muñoz Degrain: Mariña. Vista da badía de Palma de Mallorca

TELEOFOBIA: Sensación de medo ou temor aos plans definidos. Alguén dixo unha vez que se a depresión é exceso de pasado, a ansiedade é exceso de futuro.


mércores, 27 de febreiro de 2019

Bruce Chatwin: En la Patagonia (Capítulo LIII)

El estrecho de Magallanes es otro ejemplo de la forma en que la naturaleza imita al arte. Un cartógrafo de Nuremberg, M. Beheim, dibujó el Paso del Sudoeste para que Magallanes lo descubriera. Su premisa era perfectamente lógica. América del Sur, aunque muy peculiar, era normal cuando se la comparaba en el Ignoto Continente Antártico, el Antictono de los pitagóricos, marcado con la leyenda NIEBLAS en los mapas medievales. 
En este mundo del revés, la nieve caía hacia arriba, los árboles crecían hacia abajo, el sol irradiaba luz negra y los habitantes de las Antípodas, que tenían dieciséis dedos, bailaban hasta entrar en éxtasis. NOSOTROS NO PODEMOS LLEGAS A ELLOS -se decía-, NI ELLOS PUEDEN LLEGAR A NOSOTROS. Evidentemente, una franja de agua tenía que separar este país quimérico del resto de la Creación.

Vida y muerte de Federico García Lorca, de Ian Gibson e Quique Palomo


mércores, 20 de febreiro de 2019

Nonomura Ninsei, oleiro xaponés

Vista do monte Yoshino nunha tarro de chá

Ninsei (仁清) era um oleiro japonês, que viveu no período Edo, aproximadamente entre as décadas de 1640 e 1690. Ele nasceu Nonomura Seisuke, e mais tarde recebeu o primeiro nome Seiemon.

Tempos depois, por volta de 1624, inicia seus estudos em Awataguchi. Depois de se aperfeiçoar durante anos em Seto, Owari, que é a sede dos fabricantes de potes para chá, retorna a Awataguchi e começa a se empenhar nesse ofício. Exatamente nessa mesma ocasião, Kanamori Sôwa (1584–1659), o expoente máximo em chá dessa época, queria abrir uma nova olaria e procurava por um bom ceramista. Talvez possamos chamar a isso de acaso do destino, mas foi exatamente a ele que Sôwa designou para essa olaria. Seiuemon de Nonomura, Tanba = Nonomura Seiumon. Desse encontro, surgiu a olaria “Onshitsukama” em frente ao Templo Nin’na de Rakusei, e Seiuemon dedicou-se à criação de peças de cerâmica. Foi a partir desse momento que Nonomura Seiuemon passou a utilizar o nome de Ninsei, usando um selo para se identificar assim. “Ninsei” é um apelido criado a partir da combinação de “Nin” do Tempo Nin’na e o “Sei” de seu nome. “Adotando o nome de Ninsei, passou a gravá-lo nas cerâmicas”. Assim, a cerâmica de Kyoto propriamente dita começa com Ninsei.

Um pouco antes disso, por volta de 1603, quando Tokugawa Ieyasu (1542–1616) ocupou o cargo de xogum, o Sr. Nabeshima, senhor do feudo de Saga em Kyushu, foi para Kyoto e participou de uma Cerimônia do Chá com Furuta Ayabe e Kuroda Yoshitaka ou Josui (1546–1604), entre outros. Lá, ouviu o boato de que na região da Terceira Avenida de Kyoto haviam surgido cerâmicas ao estilo da cerâmica Bizen e ficou bastante irado ao perceber que a técnica de cerâmica Karatsu, produção tão valiosa de sua região, tinha sido roubada pelos ceramistas de Kyoto. Foi nesse período que os ceramistas construíram uma olaria na região de Awataguchi, próximo do sopé da Montanha Higashi que fica ao leste da Terceira Avenida.

Cerâmica Ninsei

Na cerâmica existe a porcelana jiki tôki, mas ambas são feitas de argila. A diferença está no esmalte aplicado. Entre as do tipo tôki, há a cerâmica Hagi, de cores bem claras, e a Bizen, de cores sóbrias e diversas outras colorações. No entanto, quase não se vê cerâmicas com desenhos ou estampas na superfície. Enquanto o tipo jiki, de superfície lisa, é mais fácil para aplicar desenhos e cores, o tôki, de textura especial, é altamente absorvente. A coloração não fica satisfatória com a aplicação de desenhos, de modo que é preciso apostar na cor da cerâmica. Por outro lado, o jiki, mais adequado para se colorir e desenhar, é próprio para se apreciar os desenhos e estampas, mas como a superfície é escorregadia, sua textura é simples. O tôki não é adequado para o desenho, porém sua textura possui um toque especial que o jiki não tem. Foi nesse ponto que Ninsei concentrou seu talento. Seu maior sonho era aplicar o desenho sem afetar a textura do tôki e fabricar um pote no qual o desenho sobressaísse nessa sua textura especial.

Pote das glicínias

Depois de muitas experiências malsucedidas, Ninsei teceu um plano. Fazer uma primeira queima da cerâmica, aplicar uma base de esmalte para que a superfície ficasse lisa, levar ao forno mais um pouco e aplicar o desenho. Em seguida, passar mais uma vez o esmalte e fazer uma última queima. Esse era o processo pelo qual ele teve a ideia de fabricar o pote.

O pote das glicínias

Ele tem 30 cm de altura e uma boca com 10 cm de diâmetro. Ninsei, mestre do torno, conseguiu, mesmo num pote de tão grandes dimensões, confeccioná-lo com uma espessura fina e uniforme sem prejudicar sua imponência, dando-lhe um acabamento resistente e impressão de firmeza. Queimou em cor branca apenas 5/6 do vaso a partir da boca e, dando vida à textura da cerâmica tôki, fez com que um mestre de pintura do Estilo Kanô fizesse o desenho, para então colorir com vermelho, azul, prata envelhecida, dourado e outras cores. Essa obra possui algumas peculiaridades. Primeiro, a beleza do torno de Ninsei, considerado um mestre nessa técnica. O desenho feito pelo mestre de desenho do estilo Kanô não é plano. Os cachos de glicínias são desenhados em forma de raios que começam a partir da boca do pote e estão inseridos tridimensionalmente no formato esférico do pote, mostrando-se variados quando vistos de ângulos diferentes. O mais importante é que no fundo do pote há uma inscrição pequena em formato oval, gravada com o selo de Ninsei no centro à esquerda. Ninsei foi o primeiro ceramista a gravar seu selo numa obra, prova de sua intenção em elevar a cerâmica, que era um simples utensílio do dia a dia, à categoria de obra de arte, fazendo-a, assim, renascer.

Vale lembrar que, no Japão, existem, no total, 1.037 obras classificadas como Tesouro Nacional, e, dentre elas, as peças em cerâmicas são apenas catorze. Nove delas são de produção estrangeira e apenas cinco de produção nacional, das quais duas são da autoria de Ninsei.


A música calada, a soedade sonora