sábado, 21 de xullo de 2018

Karmelo Iribarren: Lisboa


 Fue en el bar del hotel,
la última noche, después
de aquel paseo por el puerto.
De repente –y sin venir
a cuento-, te pusiste
a llorar como una tonta,
no sabías por qué,
por nada, porque estabas
algo borracha y me querías.
¿Te acuerdas? Al camarero
le recordaste a su mujer.

venres, 20 de xullo de 2018

Isabel Bono: "Nido de abeja"





éramos uno a la hora de la siesta
el grito ahogado
un enjambre de malas intenciones

nos unía la monotonía de la luz

morían las farolas a pedradas
morían los insectos, morían los perros
pero nunca relacionamos aquello con la muerte

murió una niña

supimos de golpe
que un día estaríamos todos muertos
que un día se acabarían las ganas de hacer ruido
y el vértigo de no saber, de no entender
qué era la vida

al salir de la iglesia
fuimos uno a la hora de reír, y reímos
el resto del verano
sin mirarnos a los ojos



venres, 15 de xuño de 2018

Gil de Biedma: Días de Pagsanján (Moralidades, 1966)

Ryan McGinley:  Bathers
Como los sueños, más allá
   de la idea del tiempo,
hechos sueños de sueño os llevo,
   días de Pagsanján.
 
En el calor, tras la espesura,
   vuelve el río a latir
moteado, como un reptil.
   Y en la atmósfera oscura
 
bajo los árboles en flor,
   —relucientes, mojados,
cuando a la noche nos bañábamos—
   los cuerpos de los dos.

xoves, 14 de xuño de 2018

Lonxe da terriña

 Poema de Aureliano J. Pereira musicado por Xohán Montes.

(Versión en YouTube)

Lonxe da terriña,
lonxe do meu lar,
que morriña teño,
que angustias me dan;
non che nego a bonitura,
ceíño desta terriña,
ceíño da terra allea,
ai, quen che me dera na miña.

Ai, meu alalá,
cando te oirei,
chousas e searas,
cando vos verei;
son as flores deses campos
florentes e bonitiñas,
ai, quen aló che me dera
entre veigas e entre ortigas.

Lonxe da terriña,
que angustias me dan,
os que vais pra ela
con vós me levai,
os que vais pra ela
con vós me levai,
os que vais pra ela
con vós me levai.

Zoo

 Una trágica imagen del zoo de Barcelona durante la Guerra Civil Española. Diez cadáveres de leones demacrados están tendidos en el suelo, con sus cuidadores arrodillados tras ellos, angustiados. Había que fusilarlos; No queda carne en la ciudad para los animales salvajes. Probablemente 1938.

A música calada, a soedade sonora