luns, 9 de outubro de 2017

Fóra do mapa

Zheleznogorsk: cidade creada secretamente en Siberia en 1950 polas autoridades soviéticas para fabricar armas nucleares. Con 90.000 habitantes, segue sen aparecer en moitos mapas.

Rokovoko: "Non está marcado en ningún mapa. Os sitios de verdade non o están nunca". Así presentaba Herman Melville en Moby Dick a illa de Rokovoko, da que procedía un amigo do protagonista.

Sandy Island: Illa inexistente que durante un século apareceu por error nos mapas, ata que en 2012 un barco australiano confirmou que non había nada naquel lugar.

Arne: Fábrica-trampa construída polos británicos para que os bombardeiros alemáns acabasen alí a carga.

Máis, en Antonio Pita: "Descubrir lo incierto" (09.10.2017)

xoves, 24 de agosto de 2017

De los Diarios de Gil de Biedma


Antes, cuando llegabas a Madrid, el olor a jara de la sierra te golpeaba ya en el aeropuerto, y luego estaban las conversaciones de tus vecinos en los cafés o los restaurantes, que nunca he oído nada igual en ningún otro lugar del mundo.

 

martes, 1 de agosto de 2017

Encuentro de Borges y Cortázar

 "Yo me encontré con Cortázar en París, en casa de Néstor Ibarra. Él me dijo: "¿Usted se acuerda de lo que nos pasó aquella tarde en la diagonal Norte?". "No", le dije yo. Entonces él me dijo: "Yo le llevé a usted un manuscrito. Usted me dijo que volviera al cabo de una semana, y que usted me diría lo que pensaba del manuscrito". Yo dirigía entonces una revista, Los Anales de Buenos Aires (una revista ahora indebidamente olvidada), que pertenecía a la señora Sara de Ortiz Basualdo, y él me llevó un cuento, "Casa tomada"; al cabo de una semana volvió. Me pidió mi opinión, y yo le dije: "En lugar de darle mi opinión, voy a decirle dos cosas: una, que el cuento está en la imprenta, y dentro de unos días tendremos las pruebas; y otra, que ya le he encargado las ilustraciones a mi hermana Norah". Pero, en esa ocasión, en París, Cortázar me dijo: "Lo que yo quería recordarle también es que ése fue el primer texto que yo publiqué en mi patria cuando nadie me conocía". Y yo me sentí muy orgulloso de haber sido el primero que publicó un texto de Julio Cortázar. Y luego nos vimos un par de veces en la UNESCO, donde él trabaja. Él está casado -o estaba casado- con la hermana de un querido amigo mío, Francisco Luis Bernárdez […]. Bueno, como le decía, nos vimos creo que dos o tres veces en la vida, y, desde entonces, él está en París, yo estoy en Buenos Aires; creo que profesamos credos políticos bastante distintos: pero pienso que, al fin y al cabo, las opiniones son lo más superficial que hay en alguien; y además a mí los cuentos fantásticos de Cortázar me gustan".

A música calada, a soedade sonora